ZZ…“un anticatalogo de ideas en torno al arte NO convencional”…ZZ

3.2.11

TE LO DIGO JUAN PARA QUE ME OIGAS PEDRO

TE LO DIGO JUAN PARA QUE ME OIGAS PEDRO
Felipe Ehrenberg



Mis queridos de taaaanto tiempo y tantas lides.
Con mis mejores y más sinceros deseos para lo que se aviene este Once, los invito a leer "Te lo digo Juan pa'que me oigas Pedro", buscando provocar la aprobación -o el enfado- del lector... tanto en Brasil como en México y anexas.
Agradeceré muchísimo vuestra retroalimentación:
Con un abrazo de oso desde São Paulo,
Felipe


Te lo digo Juan para que me oigas Pedro

Felipe Ehrenberg Tan no pensé que se lograría alguna vez exhibir mi Manchuria en Brasil, que un año antes había aceptado la cordial invitación que me extendiera Demián Flores para conducir una clínica en La Curtiduría, en Oaxaca. El destino quizo que las fechas de ambos compromisos se empalmaran, pero ni por asomo se me ocurrió cancelar el viaje a México. Así que a la semana de la inauguración de mi retrospectiva –que además coincidió con la 29ª Bienal de São Paulo– me trepé al avión y aterricé en la perla de los Valles Centrales de Antequera, de modo tal que mientras São Paulo se entregaba a un alegre hervidero internacional de actividades culturales y sociales, yo me sumergía en las antiguas y nuevas magias del entrañable y casi oriental universo mixteco-zapoteca. Con todo y la cadena de asesinatos (reales y virtuales) que preceden el cambio de estafeta en el aguerrido estado. De vuelta a mi país adoptado, empecé a sentir con agrado las consecuencias de la exposición que organizó Fernando Llanos con la ayuda de Cynthia MacMullin. Entre las primeras que encaré fue la entrevista que me hiciera el poeta Florian Martins.
Me parece que sus preguntas, precisamente en el orden en que las plantea Floriano, revelan claramente hacia dónde consiguió dirigir mi expo la curiosidad de la comunidad artística en Brasil. Le respondí obedeciendo el dictado que reza “te lo digo Juan para que me oigas Pedro”, es decir, buscando provocar el enfado o la aprobación del lector... tanto en Brasil como en México. Las transcribo en este blog de A&H pues quiero comparar opiniones.

Floriano Martins: ¿Qué observas de la actividad autogestiva en los artistas mexicanos? ¿La hay?

Felipe: Si por autogestividad nos referimos a la manera en que nuestros artistas se administran, pienso que sí, que el artista mexicano se profesionaliza cada vez más. Ha surgido, sin embargo, un problema que me parece muy grave pues está apuntando nuestra plástica hacia derroteros peligrosos. Mientras que en otros países los artistas profesionales son egresados de la carrera de Artes Plásticas (o Visuales), nuestras instituciones culturales acogen cada vez más a profesionales de profesiones muy distintas, como Diseño Gráfico o Comunicación. Es como si el Hospital Veterinario Xolo recibiera a médicos cirujanos o el Hospital Ángeles del Pedregal acogieran a veterinarios. Las consecuencias de esta aberrante confusión están conduciendo a nuestra plástica en direcciones indeseables, ya que las metas del diseñador gráfico o las del comunicador son totalmente opuestas a la del artista plástico profesional, cuya formación téorica debe empezar con una minuciosa historia del arte mexicano y rematar en la búsqueda de diálogos con la sociedad que lo vio nacer y lo nutrió. Así lo entienden los artistas chinos o alemanes, que dialogan con el público chino o el alemán. En la actualidad, el artista mexicano no se muestra interesado en dialogar con el público mexicano. El objetivo del profesional del Diseño Gráfico es satisfacer las necesidades puntuales del cliente sin importar el producto que este quiera vender. Cuando se usurpa la profesión ajena, lo único que sucede es que se satisface un mercado pudiente pero poco informado, se atiende a compradores que buscan obra parecida a lo que se hace en el extranjero. La meta del artista profesional no es “estar a la moda” o darle lustre a la residencia del rico, sino de ponderar en torno del universo que rodea al ser humano.

FM: Háblanos acerca del llamado Fenónemo Grupal.

FE: Fue sin lugar a dudas un movimiento muy, pero muy emocionante, tal vez uno de los más palpitantes que conmoviera al país después de la LEAR (Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios) y la Escuela Mexicana de Pintura. Seguimos sin contar con estudios analíticos de fondo al respecto, como los que se dieron para entender la EMP o incluso a los excluidos de la época, como Alfonso Michel, Abraham Ángel, Antonio Ruiz, Angelina Beloff y María Izquierdo... Lo más interesante del llamado Fenómeno, fue a mi ver el esprit de corps, esa sensación de pertenecer a un gremio, que se logró gestar en aquellos años. La producción artística tanto en lo idividual como en lo colectivo no fue de manera alguna complaciente, sino altamente propositiva en contenido y en forma, y siempre contestataria. Esto elevó la plástica mexicana del momento a niveles internacionales. Tanto así, que sentimos sus repercusiones hasta la fecha en la producción de las nuevas generaciones.

FM: ¿Cómo desarrollas tu última propuesta artística: Manchuria – Visión Periférica y cómo te sientes con el resultado de este trabajo?

FE: Más que una propuesta temática, la muestra revela un proyecto de vida, pues se trata de una retrospectiva, minuciosa –y cariñosamente– curada por Fernando Llanos, que reune 50 años de mi producción con énfasis en lo conceptual. Yo diría que abarca apenas un tercio de mi faena. Otra selección podría mostrar mi producción objetual y una más podría abarcar la parte colectiva de mi actividad. Me gusta decir que a partir de la presentación que hizo el MAM en el 2008, mi vida puede ser descrita como AM y PM, Ante Manchuria y Post Manchuria. Y es que me cargó mucho las pilas...

La selección se enriqueció cuando viajó al extranjero. Llegó a la Pinacoteca do Estado de São Paulo tras haber sido presentada en el Museo de Arte Latinoamericano, en Long Beach (y antes de eso, en varias sedes en México) y por fortuna, coincidió con la 29 Bienal de SP. Se mantiene en sus cajas pues podría seguir su periplo a otros países...

FM: Acerca de las políticas culturales en México... ¿Tu opinión?

FE: Lamento tener que responder que México no tiene política cultural alguna. Esto me avergonzó mucho mientras que estuve en la diplomacia y me sigue mortificando como ciudadano y artista. Ha habido esfuerzos esporádicos por configurar este o aquel proyecto, pero si la Federación no declara la Cultura como “Asunto de Estado” y no define la incómoda dependencia que existe entre la SEP y Conaculta, seguiremos padeciendo los vicios de la discrecionalidad y el despilfarro de presupuestos raquíticos, que caracteriza el desempeño de estas instituciones y de todas las demás, de las estatates a las municipales, que las toman como modelo. El Presidente Calderón podría haber asociado los terribles y damáticos problemas que hoy dividen a la Familia Mexicana a la falta de una articulación entre la sociedad y su cultura. No supo hacerlo. Me temo que El Ungido que en breve le será impuesto al País será aun más insensible.

FM: ¿Qué corrientes, si las hay, dentro del arte en México te llaman la atención?

FE: Bueno, he vivido como expatriado durante casi una década. Procuro mantenerme al tanto pero solo puedo basar mi opinión a partir de lo que aparece en los medios, en especial, internet. Tengo la impresión que imperan dos corrientes principales pero que va de gane una de ellas, la que se eurocentrifugó, la de la producción creada por artistas que buscan reconocimiento dentro del llamado mercado internacional, que está dominado básicamente por las grandes ferias de arte norteamericanas y europeas. La otra corriente, cuyos contenidos podrían servirle a generaciones futuras para entender lo que fue el México Convulso (a la vez que esperanzado) están siendo orilladas, marginadas cada vez más por los mecanismos de subsidio clientelar impuestos por el auge de galerías, respaldadas a su vez por el Conaculta.

FM: Manchuria... en México. ¿Cómo la recibió el público?

FE: Poca crítica, escueta, pero no me quejo. Me cuentan que batió record de asistencia en el 2008 y eso me alegra muchísimo. Y no me condujo a venta alguna en el país. Me ha ido mucho mejor en EUA y en Brasil...

FM: ¿Regresarás a México con proyecto para desarrollarlo con algún grupo o artista específico?

FE: Justo antes de morir, Olivier Debroise y yo habíamos empezado a platicar en torno a una exhibición “de impacto” para el flamante Museo Universitario de Arte Contemporáneo. Sostenida en el tema de Tiempo a partir de dos aristas críticas –objetos y conceptos– la obra tendría una fuerte carga de humor fársico. Entonces consideré la posibilidad de regresar a vivir a Xico y desarrollar la muestra ahí.

En estos momentos, dos acuciosas productoras de arte, una en Michoacán y otra en Guanajuato, organizan un Festival (casi) Nacional de Partituras Visuales Ehrenbergianas. Se celebrará en varias ciudades a lo largo del 2011. Pero qué te puedo responder... Mira, por mucho que muera de saudades por México, no ha surgido nada que me induzca a volver. Tendría que cambiar de profesión y hacerme maestro, o me moriría de hambre...

FM: ¿Con quién o quiénes, que no lo hayas hecho, te gustaría desarrollar un proyecto?

FE: Sin lugar a dudas con el SESC, aquí en Brasil (www.sescsp.org.br/sesc). Se me antoja mucho crear una gran instalación, una ofrenda no tradicional para el Día de Muertos. Se lo dedicaría a los caídos en el conflicto que aflige al continente americano entero, el que se da entre los dos bandos del comercio de enervantes, por un lado están los que producen y distribuyen la mercancía, por el otro los gobiernos y sus aliados que administran el comercio trasnacional y controlan los precios. Son ya demasiados los muertos.

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